Surreal
Eran las 4 y la mayoría de la gente ya se había ido para casa, pero claro, yo tenía cosas pendientes. Así pues, allí se va nuestro valiente protagonista con unos individuos recien conocidos. A esto que como los bares chapan a las 4, uno de ellos llama a una amiga para ir de Afterparty a su casa. Pues resulta que la amiga, una marroquí de 40 años mas fea que pegarle a un padre, nos lleva a su casa. Bueno, nos lleva uno de los colegas, en su coche haciendo rally por todo el centro de Eindhoven, y con amago de pelea grupal por el camino con una panda de borrachos. Al llegar a casa de la cuarentona, nos planta un DVD de música marroquí, infumable, con unos individuos tocando y bailando con peinados y vestidos de cuando Franco era corneta. El piloto de rallies se nos quedaba dormido en el sofá, creo que el chaval es mudo, porque en 1 hora con él, no dijo ni esta boca es mía. La cuarentona nos intentaba hacer creer que un pivón que habia en una foto, era ella de joven. Y una bella dama y yo hablabamos en Español sobre la escena tan surreal que estabamos viviendo para que los demás no se coscaran. Supongo que ellos nos estaban poniendo a caldo a nosotros, porque solo hablaban arabe. Y mientras, el mudito, sólo dormía. Pero no, no creaís que todo queda ahí. A la media hora de horror insoportable, decidimos pirarnos. Y no, tampoco termina aquí, pero no os preocupeís, el fin ya está cercano. Nos fuimos a casa de un amigo gay de uno de los integrantes de la Comunidad de Cubatilla. Este amigo gay estaba, como es normal a las 5 de la mañana, durmiendo. Pero no pasa nada, el colega llama a su amigo al movil y le despierta para decirle que nos vamos a su casa de Afterparty. Llegamos allí, nos abre la puerta y se va a acostar.
Y bueno, no todo lo acaecido es contado aquí, aun ocurrieron muchas más cosas antes y depues de este repentino final. Pero eso es otra historía que solo quedará para los integrantes de esta pequeña odisea. Creo que ya hay suficiente surrealismo en esta narración.